Contraseñas II

¿Por qué nos cuesta tanto esto de las contraseñas? Porque a pesar de todos los “cuentos de la cripta” que escuchamos sobre identidades robadas, cuentas hackeadas e invasión de spam: todavía no percibimos la privacidad como un derecho.

Ya sé, ya sé: ya escribí sobre las contraseñas. Ya aburro con el tema: pero siempre me encuentro a mí misma luchando con mi cerebro cuando me toca hacer cambio de contraseña. Así que por aquí unos consejos generales:

  1. Crea contraseñas que tengan más de 10 dígitos

No se valen nombres de mascotas. Sí como yo, estudiaste en un colegio con influencia religiosa: Nabucodonosor es bastante predecible. No usen: números de cédula, nombres de parientes, fechas de cumpleaños. Diez dígitos es bastante; pero para eso pueden usar el siguiente truco: deconstruir frases.

  1. Deconstruir frases

Piensen en una frase: de una canción, de un libro, un dicho, o incluso un chiste de pepito. Voy a ser pretenciosa aquí y voy a usar: “Ser o no ser, he ahí el dilema”.

Lo primero sería juntar todas las letras: seronoserheahieldilema

Ahora viene la deconstrucción, una opción sería reemplazar las vocales por números. Lo más común es hacer las siguientes equivalencias: e= 3, i=1, o= 0. No estoy segura de cuáles serían los números equivalentes para a y u. En este caso, voy a usar a=4.

En fin, nos quedaría algo como esto: s3r0n0s3rh34h13ld1l3mm4.

Pero cada quien puede hacer las equivalencias que quiera, por ejemplo, podría usar e=8.

Ahora, voy a incorporar signos: de puntuación, numerales, porcentajes. Para que no se me olvide, voy a hacer equivalencias, como hice con las vocales: claro que para este caso, no voy a hacer equivalencias de todas las consonantes. Voy a usar: s=%, h=& y m=!

Y mi contraseña sería: %3r0n0%3r&34&13ld1l3!!4

¿Fácil?

  1. No anotes tu contraseña en un papel o archivo de texto con el título: CONTRASEÑA

Ok. Ya tenemos nuestra contraseña, ahora sólo tenemos que recordarla. Sí hicimos las equivalencias, no debería ser TAN difícil recordar la contraseña. Pero ya sabemos que todas tenemos malos hábitos y confieso que en más de una ocasión he hecho un archivo .txt para recordar una contraseña en particular. Lo que creo que es inaceptable es andar las contraseñas anotadas en la última hoja de un cuaderno, en la agenda o en una hoja suelta, que vaga libremente en nuestros bolsos. Y por supuesto que no podemos tener un archivo llamado contraseñas.txt o contraseñas.doc en nuestros archivos digitales.

  1. No utilices la misma contraseña para sitios distintos

Si, yo sé que Google nos lo hace todo muy fácil y que con sólo abrir mi correo tengo un blog, un perfil de Google+  y un canal de YouTube. Pero no hay ninguna razón por la que tu contraseña para Facebook, Twitter y tu correo sean la misma.

Sí una página te pide que abras una cuenta o que vincules la página con tu cuenta de Facebook: no la vincules. Te toma unos minutos más y dar un montón de vueltas entre tu correo y los links de confirmación: lo sé. Y en esa línea: no crees cuentas en páginas que no vas a volver a usar. Ya me ha pasado, que estoy tan ansiosa por descargar un libro que hago una cuenta en libros.com y luego no vuelvo a entrar a la página y sólo recuerdo que tengo una cuenta cuando me llega un correo para que actualice los datos.

Cuando una de tus cuentas es violentada; por lo menos podes tener la seguridad que las otras cuentas están seguras.

  1. No le des tu contraseña a nadie:

Ya sea tu pareja, que agarro la última fiebre machista e insiste en que saber tu contraseña es señal de amor y confianza; ya sea la persona que le hace chequeo técnico a la computadora, porque a veces necesitan reiniciar la computadora y para acceder al usuario tenés clave de acceso; o ya sea a tu mama que necesita enviar un correo a una tía que vive fuera del país, o porque vos estás en Xanadú  y no podes revisar sí te llego la notificación de una beca que estabas esperando.

  1. USA KEEPASS

KeePass  es un software para crear y almacenar contraseñas. Es gratis. Es software libre. Es seguro.

No les voy a hacer un tutorial detallado; porque realmente creo que este tipo de software es bastante intuitivo.

Instalas KeePass en tu computadora, el primer paso es abrir un archivo y organizar tus contraseñas en el mismo. Podes utilizar contraseñas creadas por vos mismo o podes, en base a opciones algorítmicas del programa, crear contraseñas seguras al azar de hasta 50 caracteres que combinan letras, números, signos y otros.

¿Qué diferencia hay entre tener todas mis contraseñas en un archivo KeePass o tenerlas en un documento de texto? Bueno, el archivo KeePass está protegido por una contraseña maestra; que de manera forzosa tenés que aprenderte. En vez de memorizar 15 contraseñas (entre correos electrónicos personales e institucionales, redes sociales, páginas diversas y foros de discusión), sólo necesitamos aprendernos una.

Espero que mi poca experiencia les sirva de algo.

 Publicado en tecnobruja el 22 octubre, 2014

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s